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Conocer mejor la microbiota bucal: entrevista a la Dra. Danielle Dumonteil

Actualmente, numerosos investigadores estudian las relaciones que existen entre las poblaciones de bacterias que albergamos en nuestro cuerpo y el estado de salud. Si bien los estudios se concentran esencialmente en las bacterias situadas en el intestino (la microbiota intestinal), otras microbiotas presentan un interés científico. Es lo que ocurre con la microbiota bucal. ¿Qué tipos de bacterias albergamos en la boca? ¿Qué papel desempeñan en la salud bucodental? ¿Cómo preservar el equilibrio de la microbiota bucal? Encuentro con la Dra. Danielle Dumonteil, doctora en cirugía dental, que integra desde hace mucho tiempo el estudio de la microbiota bucal en su práctica, para comprender y tratar mejor las enfermedades que presentan sus pacientes.

¿Cómo definiría la microbiota bucal?

Dra. Dumonteil: la microbiota puede definirse como un conjunto de microorganismos que reúne bacterias aerobias, anaerobias, hongos, virus e incluso amebas. Se puede disociar esta población en dos subgrupos: una flora comensal «amiga», que desempeña un papel beneficioso para la salud, y una flora patógena. Lo esencial es conseguir mantener un equilibrio entre estas poblaciones, para que puedan cohabitar armoniosamente. Cuando la flora está equilibrada, decimos que se encuentra en eubiosis, es la situación ideal para la salud. Hablamos de disbiosis en caso de desequilibrio.

¿Qué podemos decir más específicamente sobre la microbiota bucal?

Dra. Dumonteil: la microbiota bucal contiene un conjunto de microorganismos diversificados. Una parte es común a las diferentes microbiotas del organismo; por ejemplo, el hongo llamado Candida albicans, presente en las microbiotas intestinal y vaginal, la bacteria Helicobacter pylori, que también se encuentra en el estómago, o la bacteria anaerobia Porphyromonas gingivalis, que se encuentra en las bolsas periodontales y «que migra» después al organismo a través del sistema vascular. Pero otra parte de estas bacterias es totalmente específica de la boca. Encontraremos numerosas bacterias aerobias debido al aire que respiramos, así como bacterias anaerobias que se ocultan en bolsas de difícil acceso y, por lo tanto, serán más difíciles de eliminar.

Cuantas más familias diferentes de bacterias patógenas alberguemos, más difícil resultará erradicarlas. Se protegen mutuamente y funcionan como una pequeña ciudad con fortalezas. Estas bacterias segregan y se aglutinan en una capa de proteoglucanos muy difícil de disolver.

¿Cuáles son las consecuencias de un desequilibrio de la microbiota bucal?

Dra. Dumonteil: si bien las bacterias de la flora comensal desempeñan un papel protector, sobre todo por su efecto de barrera, otras bacterias, en cambio, provocan caries o reacciones inflamatorias locales, como gingivitis o periodontopatías, y reacciones a distancia, como abscesos en los pulmones, conjuntivitis..., ¡de ahí el interés de estudiar más atentamente estas poblaciones microbianas de la boca!

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¿Estas bacterias tienen un papel en la aparición de la caries?

Dra. Dumonteil: lo que siempre hemos aprendido es que, si se comen dulces, las bacterias transformarán el azúcar en ácido y este atacará el esmalte para provocar caries. Por lo tanto, si no comemos azúcar, tendremos menos caries. Pero la caries no se debe únicamente a un exceso de azúcar. La he podido observar en pacientes que consumen muy poco. Otros tipos de dieta, como la demasiado rica en proteínas, por lo tanto demasiado acidificante, también pueden ser desfavorables para la microbiota bucal y favorecer la aparición de caries. Realmente, la clave está en encontrar un equilibrio alimentario.

Cabe señalar que las bacterias responsables de la caries no son las mismas que las que provocan la descarnadura dental. Los pacientes que tienen caries no tienen periodontopatías y al revés.

La calidad, la cantidad y las características de esta flora resultan de la herencia, pero también de la higiene bucal, de la higiene alimentaria, de la edad y del estado de salud. Por lo tanto, cada uno es el actor de la calidad de su microbiota.

¿Cómo se analizan estas poblaciones microbianas de la boca?

Dra. Dumonteil: actualmente, los métodos de análisis de la flora bucal siguen siendo limitados. Uno de los principales métodos consiste en efectuar tomas de muestras en la boca mediante conos de papel secante en la lesiones periodontales o mediante un hisopo a lo largo de la mucosa bucal. A continuación, estas muestras se analizan en el laboratorio para identificar las bacterias más patógenas presentes y después proponer un tratamiento adecuado. Finalmente, se prescriben o bien antibióticos asociados a probióticos, o bien aceites esenciales, todo ello acompañado de consejos alimentarios.

Nota: las amebas y los virus solo son visibles con microscopios de alta precisión.

¿Para qué sirven los probióticos para la microbiota bucal?

Dra. Dumonteil: los probióticos asocian bacterias útiles que refuerzan a las de la microbiota bucal, a veces en número insuficiente, por diferentes razones.

Por ejemplo: como consecuencia de algunos tratamientos, de desequilibrios del terreno o de una alimentación insuficientemente diversificada. Según el tipo y la dosis de las cepas probióticas aportadas, se puede obtener una mejor barrera defensiva y combatir a las bacterias patógenas. Por otra parte, un estudio ha permitido demostrar que los individuos que comían ciertos quesos fermentados y yogures (fuentes de probióticos) tenían significativamente menos periodontopatías. Esto se puede explicar por el hecho de que, sin duda, han obtenido bacterias buenas a partir de los alimentos.

En cambio, si dejan de comerlas, el efecto también se detiene. Por lo tanto, los probióticos no solamente dependen de la cepa y de la dosis, sino que también tienen una acción pasajera sobre las microbiotas. Es importante señalar la importancia de tomarlos regularmente en función del terreno de cada uno y con los consejos expertos de un profesional de la salud.

Si tuviera que dar 3 consejos para preservar la salud bucal, ¿cuáles serían?

Dra. Dumonteil: antes tengo que precisar que es importante que los tratamientos y las prótesis que se han aplicado sean irreprochables; ¡en efecto, una reconstrucción incorrecta o un tratamiento endodóntico incompleto serían focos ideales de microbios! Por eso, se recomienda efectuar controles radiológicos de las zonas retroalveolares, incluso un escáner, para asegurarse de la calidad de los tratamientos.

Me pedía 3 consejos:

  1. Para empezar, utilizar un cepillo eléctrico suave, de pequeño tamaño, porque el cepillado es más eficaz.
  2. En segundo lugar, someterse a una limpieza dental para eliminar el sarro una vez al año si no se tiene nada patológico en la boca y de 2 a 4 veces al año en caso de gingivitis o periodontitis.
  3. Diariamente, privilegiar una alimentación equilibrada. Una alimentación demasiado rica en proteínas es perjudicial para la salud bucodental pero, a la inversa, una carencia de proteínas también puede serlo (sobre todo en la mujer que, con frecuencia, las consume de manera insuficiente). Además, las proteínas sirven para fabricar hueso. Algunos compuestos presentes en la alimentación, fibra, probióticos… son útiles para el equilibrio de la microbiota bucal.

Permítame, para finalizar, añadir unos consejos que me parecen fundamentales:

Evite fumar, consumir demasiados azúcares rápidos, alcohol… Adopte una buena higiene de vida y también preservará una flora en eubiosis. Además, no vacile en hablar de sus problemas dentales con su médico de cabecera, porque el estado de la boca puede influir sobre el estado de salud.

Ejemplos: los pacientes diabéticos presentan frecuentemente periodontitis y, al revés, una periodontitis aumenta el riesgo de diabetes.

Los pacientes que tienen un problema cardiovascular están sujetos a las periodontitis y, al revés, la bacteria Porphyromonas gingivalis presente en la bolsas periodontales aumenta el riesgo de cardiopatía y AVC. Esta bacteria provoca también inflamaciones de las articulaciones en la poliartritis reumatoide. Así pues, aparte de la piel, nuestras microbiotas no están compartimentadas.

La Dra. Danielle Dumonteil es cirujana-dentista general, orientación medicina complementaria
Titular de un diploma universitario de alimentación saludable y micronutrición
Titular de un diploma universitario de medicina comportamental

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