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Volver a la temática Fitoterapia

Arándano rojo

Planta de la cistitis recidivante

Vaccinium macrocarpon Aiton

Parte utilizada: fruto

Utilización ancestral

A mediados del siglo xix, unos médicos alemanes contribuyeron a extender por el mundo el uso medicinal de las bayas de arándano rojo para prevenir y tratar las infecciones urinarias. Este uso se abandonó con la aparición de los antibióticos de síntesis. Sin embargo, en los años 1960, renació el interés por las virtudes medicinales de estas bayas cuando aparecieron las primeras resistencias a los antibióticos.

Botánica

El arándano rojo es un arbusto de hoja perenne que crece en estado silvestre en las turberas de las regiones frías, los bosques de las montañas y los prados arenosos, sobre todo en América del Norte (Estados Unidos y Canadá). Su cultivo requiere unas condiciones especiales: un suelo con pH ácido, así como una irrigación importante. Las ramas tienen flores pequeñas ovaladas y rosadas que producen bayas rojas.
Estos frutos rojos de sabor acidulado, que se recogen de finales de septiembre a finales de octubre, se utilizan en terapéutica.

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Propiedades

El fruto del arándano rojo contiene taninos, los proantocianidoles (PAC), que tienen propiedades antiadherentes bacterianas, sobre todo en las paredes de la vejiga, lo cual permite disminuir la frecuencia de infecciones urinarias por E. coli1. Los estudios han demostrado que el arándano rojo disminuye la adherencia de la bacteria Helicobacter pylori a la mucosa gástrica, de ahí su utilización en la prevención de la úlcera gástrica2.

Indicaciones

  • Prevención de las cistitis recidivantes por colibacilos
  • Prevención de las úlceras debidas a Helicobacter pylori

Precauciones de empleo

Se desaconseja en las personas con hiperuricemia, diabetes o antecedentes de litiasis úrica.