El magnesio es un mineral esencial que el organismo no puede producir por sí mismo, por lo que debe obtenerse a través de la dieta o, en algunos casos, mediante complementos alimenticios.1,4
En la mujer, este mineral participa en numerosos procesos fisiológicos clave, muchos de ellos especialmente sensibles a los cambios hormonales que se producen a lo largo de la vida, como durante el ciclo menstrual, el embarazo y la menopausia. 3,5
Por ello, un aporte inadecuado de magnesio puede contribuir a síntomas frecuentes que a menudo se consideran “normales”, como el cansancio, las alteraciones del sueño o los calambres musculares.2,3
H3: Funciones del magnesio en el organismo
El magnesio es uno de los minerales más abundantes del cuerpo humano y participa en más de 600 reacciones necesarias para el correcto funcionamiento del organismo.1,6
Entre sus funciones principales destacan: 1,4,7-9
- Producción de energía (ATP)
- Síntesis y reparación del ADN
- Equilibrio de los sistemas nervioso y muscular
- Regulación de la presión arterial y del ritmo cardíaco
- Mejora la sensibilidad a la insulina
- Contribuye al equilibrio de otros minerales, como el calcio, siendo también necesario para la activación de la vitamina D
Impacto en el bienestar hormonal y óseo
El magnesio desempeña un papel especialmente relevante en dos aspectos clave de la salud femenina: el equilibrio hormonal y la salud ósea.
Bienestar hormonal
Las hormonas femeninas, como el estrógeno y la progesterona, influyen directamente en la utilización y retención de magnesio en el organismo. A su vez, el magnesio participa en la modulación de las respuestas inflamatorias y en el equilibrio del sistema nervioso a lo largo del ciclo menstrual.3
Durante la menopausia, el descenso de los niveles de estrógeno aumenta el riesgo de deficiencia de magnesio, lo que puede influir negativamente en el estado de ánimo, el sueño y el bienestar general.3
Bienestar óseo
Aproximadamente el 60 % del magnesio del organismo se encuentra en los huesos, lo que refleja su papel esencial en la salud ósea.2
En concreto, este mineral es clave para la mineralización ósea y la regulación de las células que forman y mantienen el hueso. En mujeres posmenopáusicas, una mayor ingesta de magnesio se ha asociado con una mayor densidad mineral ósea y un menor riesgo de osteoporosis.1,9,10