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Nuevas pistas y nuevos retos

Uno de los campos actuales de investigación sobre los probióticos concierne a la oncología y, en especial, a la inmunoterapia1. Actualmente, se sabe que la eficacia de una inmunoterapia está influida por el perfil de la flora intestinal del paciente.

En este sentido, se abren unas perspectivas inmensas para profundizar sobre la relación entre la microbiota intestinal de un individuo y la eficacia de un tratamiento determinado.

Otro eje de investigación concierne a la posibilidad de curar ciertas enfermedades modificando la flora intestinal. En efecto, se ha demostrado que la microbiota intestinal tiene un impacto en algunas enfermedades: obesidad, autismo, síndrome metabólico, dermatitis atópica, diabetes, enfermedades inflamatorias crónicas del intestino (EICI)...

Todavía son necesarios numerosos trabajos para comprender las relaciones entre la disbiosis intestinal y estas enfermedades, y el beneficio potencial que pueden aportar los probióticos en este campo. Sin embargo, en el momento actual, los experimentos en el animal ya han demostrado que es posible la curación de algunas de estas enfermedades modificando su flora intestinal. 

Los estudios se centran también en la microbiota cutánea

De la misma manera que la disbiosis del tubo digestivo puede dar lugar a enfermedades digestivas, pero también a obesidad y trastornos metabólicos, una disbiosis cutánea podría ser el origen del desarrollo de enfermedades dermatológicas, como el acné o la dermatitis atópica. 

Finalmente, empiezan a estudiarse otras microbiotas, como la del globo ocular o también de los pulmones.

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1. Inmunoterapia: tratamiento que no actúa directamente sobre las células cancerosas, sino que se dirige al sistema inmunitario del huésped para luchar contra estas células cancerosas.

Fuentes: