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La calidad PiLeJe

PiLeJe desarrolla y fabrica sus productos. Estos productos contienen componentes, ingredientes o materias primas, preferentemente de origen natural, fuente de compuestos. Para gestionar la seguridad de las dosis y la estabilidad de los productos, se realizan controles de calidad en cada etapa de desarrollo y a lo largo de la vida del producto.

El «proceso de calidad» persigue un objetivo principal: poder garantizar al consumidor la calidad y la seguridad de los productos que utiliza; criterios obtenidos gracias al establecimiento de sistemas exigentes y reproducibles.

El grupo PiLeJe reivindica actualmente varias certificaciones.

Una referencia y dos normas de certificación

ISO 13485 es una referencia que se aplica a los productos sanitarios. Tiene en cuenta el control del proceso de desarrollo de los productos hasta su comercialización y más allá.

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ISO 22000 es una norma internacional que se aplica a los actores de la industria agroalimentaria en todas las etapas del sector. Permite armonizar las exigencias en materia de seguridad alimentaria, identificar y controlar los peligros que pueden amenazarla, a fin de garantizar un producto seguro para el cliente final. Esta norma implica que todos los componentes formen parte de un sistema evaluado regularmente con una orientación hacia la eficacia y la mejora continua: materias primas, medio ambiente, procesos de fabricación, competencias del personal...

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Organismos certificadores independientes controlan los procesos de calidad puestos en marcha por PiLeJe y autorizan a los productos a mencionar las normas que los distinguen. Un equipo interno de auditores se encarga de verificar que los diferentes procedimientos relacionados con el producto se apliquen correctamente. También puede realizarse a nivel de los proveedores (manipuladores y fabricantes de materias primas). Se realizan auditorías de los proveedores (manipuladores y fabricantes de materias primas). 

CFR 21/111 GMP Food FDA es una norma adaptada a los complementos alimenticios que se comercializan en el territorio de Estados Unidos. Su obtención permite tener acceso a todos los mercados extranjeros que la exigen (EE UU, Kuwait...). PiLeJe Industrie aplica esta norma y se somete regularmente a auditorías.

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Autocontrol

Si bien la obtención de una norma impone alcanzar cierto nivel de calidad y de seguridad en la realización de un producto, no detalla nada sobre la naturaleza y el número de verificaciones que deben efectuarse para conseguirlo. La empresa es la que debe decidirlo. Por ello, PiLeJe ha definido cuatro niveles de imperativos de calidad en el marco del desarrollo de sus productos:

  • Respeto por el contenido en compuesto principal de cada fórmula encargada a los proveedores.
  • Análisis microbiológico para asegurar la inocuidad del producto.
  • Respeto de la reglamentación vigente sobre los contaminantes, mediante verificación de las concentraciones que no deben superarse en materia de metales pesados, pesticidas...
  • Control de las propiedades organolépticas de los productos (forma, textura, color, sabor, olor...) y su estabilidad en el tiempo.

En este contexto, se solicitan certificados a los fabricantes para disponer de información sobre la presencia o no de alérgenos en el producto y confirmar la ausencia de sustancias potencialmente nocivas (OGM, pesticidas...).

Seguir cada ingrediente

Extractos vegetales, nutrientes, cepas probióticas... La mayoría de los componentes utilizados por PiLeJe para formular sus productos proceden de seres vivos. Estos elementos, sensibles, frágiles y específicos, requieren procedimientos de seguridad drásticos, para garantizar sus propiedades. Las plantas, por ejemplo, están formadas por diferentes moléculas (totum) capaces de actuar de manera sinérgica, lo cual aumenta su eficacia. Pero cada parte de una misma planta puede tener acciones diferentes y su origen geográfico –la tierra donde ha crecido– también puede influir sobre la naturaleza de sus capacidades. La explotación de los probióticos no es menos compleja. La luz, la humedad, pero también la temperatura afectan a su viabilidad. Las bacterias, activadas bajo el efecto del calor, tienen que alimentarse para mantenerse con vida. Si no proliferan, mueren rápidamente.

Para conservarlas en cantidad suficiente en el momento de su consumo –condición para que actúen–, hay que asegurarles una conservación óptima. Todas estas particularidades justifican la puesta en marcha de procedimientos que puedan garantizar al producto final una calidad irreprochable y una eficacia total. Para ello, cada ingrediente utilizado por PiLeJe se sigue desde su lugar de producción hasta su lugar de consumo y durante cada etapa de su recorrido, para verificar que esté conforme con las especificaciones impuestas por la reglamentación a la que responde. Si uno de los controles presenta una anomalía en las reglas de ejecución, el ingrediente se descarta.