Pasar al contenido principal

Una medicina de la salud por vocación

Buscar un funcionamiento fisiológico óptimo para cada uno

Promover la salud en cada uno de nosotros, mantenerla el mayor tiempo posible o incluso restablecerla es la vocación de PiLeJe a través de lo que su fundador, el Dr. Christian Leclerc, llama la «medicina de la salud».

Este concepto se basa en el hecho de que existe un estado fisiológico óptimo para cada uno de nosotros, que previene la aparición de enfermedades y favorece la calidad de vida. Su objetivo es animar al individuo a tender al máximo hacia este estado fisiológico óptimo y mejorar la salud de todos de forma duradera.

Esto tiene en cuenta, sobre todo, la existencia de estados intermedios entre la salud y la enfermedad, la persona en el centro de la consulta y la medicina en su dimensión preventiva. 

Thumbnail

El individuo en el centro de la consulta

El paciente, punto de partida de la consulta, no se reduce a un conjunto de síntomas. Es un individuo que manifiesta un trastorno, una disfunción indisociable de un contexto personal: antecedentes patológicos, entorno, dieta alimentaria, ejercicio físico y marco de vida, pero también necesidades.

Todos estos parámetros deben tenerse en cuenta en la gestión de su estado de salud y el establecimiento de un seguimiento que puede asociar un cambio de actitud comportamental en la vida cotidiana a las soluciones terapéuticas. En este proceso, la persona es activa y participa en el cuidado de su salud, con la ayuda de los profesionales de la salud y de otros especialistas.

Thumbnail

Hacia una cooperación de los profesionales de la salud

Más que un objetivo, mantener una buena salud es un proyecto. La salud no se reduce a una buena mecánica fisiológica, sino que resulta de un conjunto de criterios favorables: un cuerpo sano, ejercicio físico, un buen comportamiento alimentario, cierto equilibrio psíquico...

Restablecer la salud o hacerla perdurar puede necesitar la ayuda de un conjunto de facultativos y especialistas que pueden contribuir. Esto implica la concordancia de disciplinas muy diferentes –terapéuticas medicamentosas y no medicamentosas, higiene de vida, nutrición, psiquismo–, cuyos representantes trabajan juntos y comparten los conocimientos. Gracias a ello, la práctica de todos los profesionales se transforma.

Estados de salud intermedios

No se pasa bruscamente de un estado general satisfactorio a la enfermedad. Entre ambos, se intercalan fases en las que el cuerpo puede manifestar trastornos funcionales como fatiga, irritabilidad, alteraciones del tránsito, del sueño… Si se pasan por alto o se tratan mal, pueden evolucionar hacia estados crónicos e incluso inducir otras enfermedades.

Por eso, es necesario identificarlos y tratarlos, utilizando herramientas diagnósticas adecuadas (estudios biológicos, cuestionarios funcionales, evaluaciones emocionales), para que los profesionales de la salud puedan acompañar a los pacientes de manera individualizada.

La micronutrición, una práctica médica fundada por PiLeJe

La micronutrición se interesa por el impacto de los micronutrientes (vitaminas, minerales, oligoelementos, ácidos grasos esenciales, probióticos…) sobre la salud, evalúa las deficiencias y los desequilibrios, y busca los medios de corregir y optimizar la situación micronutricional de los pacientes. La micronutrición propone un tratamiento individualizado, porque cada paciente presenta un perfil fisiopatológico único y unas necesidades nutricionales que le son propias.

Esta disciplina encuentra diferentes vías de expresión, como, por ejemplo: la protección contra los efectos nefastos de los radicales libres, implicados en el envejecimiento de las células, asociando antioxidantes y ácidos grasos; la lucha contra las deficiencias generadas por una alimentación desequilibrada, gracias al desarrollo de complementos nutricionales ricos en vitaminas, minerales y oligoelementos, aminoácidos y ácidos grasos esenciales, y también la regulación de la flora intestinal, llamada también microbiota.

Thumbnail